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Dónde invertir en plena crisis

De Grecia a Irlanda. Y de Irlanda al resto de países de la periferia europea. Eso temen muchos inversores. La posibilidad de que Portugal y después España sigan la triste senda de los dos primeros y acaben siendo rescatados pesa en el mercado.

Los expertos advierten de que las turbulencias tienen visado de corto plazo. Pedro Dañobeitia, director de DWS Investments para España y Latam, apunta que las perspectivas para el medio y largo plazo son positivas. Apunta que el crecimiento económico mundial rondará el 4,7% tanto este año como en 2011 y que los resultados empresariales continúan en recuperación. De hecho, señala que en el tercer trimestre de este año, el 77% de las compañías de Wall Street sorprendió al alza con sus cuentas. En Europa, el 67% de las empresas batieron las previsiones.

Este escenario da confianza a los expertos, por lo que recomiendan, a aquellos inversores con un horizonte de inversión de medio o largo plazo, mantener una cartera estable y diversificada. Creen que en el corto plazo no deberían dejarse llevar por el miedo y realizar cambios en su cesta únicamente ante buenas oportunidades.

Para aquellos ahorradores con una visión más cortoplacista, los expertos ofrecen distintas vías para minimizar el impacto de la crisis de la deuda en sus carteras.

Menos bonos
Las tensiones en los bonos periféricos prevalecerán, pero en otros activos, como la bolsa, serán pasajeras, indica Jacobo Zarco, socio director de Atlas Capital. Por ello, los gestores recomiendan reducir posiciones en la renta fija soberana europea. Los inversores más conservadores podrían cambiar esta posición por fondos de inversión en deuda soberana de máxima calificación. Aunque hay que tener en cuenta que el bono alemán y el estadounidense tienen rentabilidades inferiores al 2% a cinco años.

Para inversores con una tolerancia media al riesgo la opción más interesante estaría en la deuda corporativa y en la deuda soberana emergente denominada en monedas locales. Sobre el primer tipo, Prem Thapar, director de inversiones de BNP Paribas Investment Partners, indica que hay numerosas compañías, tanto en los países desarrollados como en los emergentes, con balances saneados y resultados recurrentes en los que es interesante invertir a través de bonos. En lo que va de año, el retorno mensual medio de los fondos de deuda corporativa ha sido del 6,15% y los emergentes a corto plazo han ofrecido un 12,06%.

En cuanto a la deuda soberana emergente, los expertos indican que la mayoría de estos países tiene unas finanzas saneadas, fuertes tasas de crecimiento, bajo apalancamiento y unos tipos de interés más altos, por lo que el riesgo de impago es bajo y además ofrecen altas rentabilidades.

Los inversores tienen una opción dentro de Europa. Hay países que están fuera del euro, que son seguros y tienen un ciclo económico distinto, por lo que sus bonos son más atractivos. Miguel Llorente, analista de CapitalatWork, pone el ejemplo de Noruega. Los tipos de interés en el país están en el 3%, frente al 1% de la eurozona, y un sólido crecimiento económico. Además, cuenta con un fondo soberano con los ingresos que obtiene a través del petróleo, lo que también mitiga el riesgo de la inversión. Recomienda invertir en bonos denominados en coronas, que a tres años ofrecen una rentabilidad del 2,16% y a cinco, del 2,55% (frente al 1,083% del bono alemán a tres años y del 1,71% a cinco). Los expertos recomiendan hacer estos cambios de corto plazo a través de fondos de inversión, pues su regulación permite realizar traspasos sin coste fiscal por cada cambio.

Castigo bursátil
La deuda no ha sido la única víctima de la crisis en la periferia europea. Las bolsas de esos países tampoco han salido indemnes. En lo que va de mes, desde que la salud financiera de Irlanda se puso de nuevo en entredicho, el Ibex cae más de un 11%, en línea con el resto de bolsas de la periferia. En cambio, los mercados de las potencias europeas apenas se han resentido. El EuroStoxx 50 cede un 3,8%; mientras que el Dax alemán, el mejor en lo que va de año, ha sumado un 3,75%.

En el corto plazo, los analistas creen que el Ibex y el resto de bolsas periféricas seguirán cayendo. Por ello, recomiendan limitar la exposición a la bolsa española, en especial a los valores más pequeños e ilíquidos, pues el castigo a la marca España continuará y salir de esos valores es más complicado en caso de fuertes caídas.

Claudio Ortea, director general de Lombar Odier Gestión, aconseja buscar refugio en la bolsa alemana. Este mercado ha mantenido un mejor comportamiento en los momentos de mayor tensión y que presenta buenas perspectivas para 2011.

“El crecimiento mundial seguirá recuperándose, lo que beneficiará a las compañías exportadoras alemanas”, indica. Unas buenas perspectivas que ya se cotizan. La bolsa alemana sube un 15% en lo que va de año frente a una caída del 20% del Ibex, por lo que la rentabilidad acumulada del Dax es del 34% frente al Ibex 35.

En Europa, Thapar recomienda invertir en el Euro-Stoxx50, pues son empresas grandes, diversificadas y con alta rentabilidad por dividendo. Eso sí, aconseja mantenerse alejado de los bancos. Cree que un ETF sobre el Euro-Stoxx50 sería una inversión atractiva, pues ofrece un retorno del 4,5% anual.

Aunque España sigue siendo una opción arriesgada a corto plazo, los analistas recomiendan mantener la cabeza fría y aprovechar las oportunidades que pueden ofrecer las caídas.

Cautela en los depósitos
En los últimos meses, muchos inversores han optado por los depósitos bancarios. Las interesantes rentabilidades de muchas de estas ofertas (algunas superiores al 4% a un año) y las dudas que han sacudido las bolsas atrajeron a muchos ahorradores. En principio, este tipo de ahorro no debería verse afectado por la crisis actual de la deuda.

En el hipotético (e improbable, según los gestores) casos de que España sea rescatada, las firmas recuerdan que el Fondo de Garantía de Depósitos asegura 100.000 euros por titular y entidad (si se tiene dinero en dos entidades, se cubren ambos depósitos hasta ese máximo en cada banco). Ahora bien, los expertos recomiendan ser cautos y no dejarse llevar por la euforia de la rentabilidad.

“El Banco de España ya ha advertido esta semana de que estos productos tan agresivos reflejan una falta del liquidez de algunas entidades, lo que debe de mantener alerta a los inversores”, dice José Luis Jiménez, director de March Gestión. “Para huir del miedo sistémico se meten en la boca del lobo”, añade otro experto. Apunta que muchas entidades, ante sus acuciantes necesidades de financiación, ofrecen interesantes rentabilidades. Sin embargo, cree que un punto más de retorno no justifica el riesgo, por lo que recomienda a los ahorradores acudir a los depósitos de entidades sólidas con una buena calificación crediticia.

Menos euros
Un conflicto, varias víctimas. Es lo que está ocurriendo con Irlanda. Además de los activos de los países periféricos, el euro está sufriendo como consecuencia del temor de los mercados. En el último mes, la moneda ha caído un 5,05% frente al dólar. Y los expertos creen que la tendencia bajista podría continuar. Prem Thapar indica que el euro podría colocarse en los 1,15 dólares en el medio plazo, tanto por la crisis como por el mejor ritmo económico de EEUU.

Ante esta situación, los expertos recomiendan limitar la exposición al euro y optar por monedas que no sufran tanta inestabilidad política. Desde GVC Gaesco recomiendan apostar por la corona sueca y el dólar, seguidos de la libra esterlina y la corona noruega.

El oro siempre reluce
Las materias primas en general, y el oro en particular, pueden ser buenos salvavidas en tiempos de marejada como los actuales. Estos activos están en tendencia alcista ante las buenas perspectivas de crecimiento de los países emergentes y que además se benefician de un euro débil (el precio de los recursos básicos está referenciado al dólar y se ajusta automáticamente a su cotización). En el año, el petróleo, por ejemplo, gana un 6,93%.

En el caso del oro, indican que pese a que la onza cotiza en máximos históricos, en la zona de los 1.300 dólares la onza, sigue siendo atractivo, ya que las turbulencias continuarán.

El Ibex, en tierras movedizas
El Ibex se mueve en zona pantanosa. En la semana ha perdido más de un 7,05% que le ha llevado a cotizar en los niveles de los 9.540 puntos, su nivel más bajo desde el pasado mes de julio. Pero el castigo puede continuar. “Si la situación de desconfianza continúa el índice parece destinado a romper el próximo soporte técnico de los 9.235 puntos, para después caer a la cota del 8.975”, asegura Carlos Jaureguizar, de Noesis. Y la cosa podría complicarse aún más. El índice va encaminado a situarse en los 8.560 puntos a medio plazo, un 10% inferior de su nivel actual, que no toca desde el pasado mes de agosto, según el experto. “Sería lógico que el indicador fuera cediendo hacia esa zona en los próximos meses, con descensos muy verticales, que pueden ir acompañados de subidas puntuales”, afirma. Si llega a esa cota, entonces el índice debería consolidar esos niveles, siempre que la incertidumbre en torno a Europa se lo permita.

“Los inversores deben ser conscientes del aspecto técnico bajista del Ibex”, según Jaureguizar. En este contexto, el analista ve pocas opciones atractivas de inversión por su aspecto técnico. “Cuando el varapalo es tan indiscriminado, pocos valores se presentan como oportunidades”, afirma. Para él, una buena estrategia hoy en día es escoger algunas compañías de sectores defensivos que tienen buenos fundamentales, como Ebro Foods, Inditex o Telefónica. En el primer caso, aconseja al inversor esperar a que el valor toque el soporte de los 14,90 euros. “Llegado a este nivel aprovecharíamos el rebote siguiente”, señala. Pero recomienda establecer un límite de pérdidas (stop loss) en los 14,45 euros, para evitar riesgos. En Inditex, el experto entraría sólo cuando el valor caiga hasta los 55,35 euros (un 5% por debajo de sus niveles actuales) y en Telefónica abriría una posición cuando se sitúe en el soporte de los 16,25 euros (un 4% inferior al precio de cierre de ayer).

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