Ir al contenido principal

PIB EEUU - Primer Trimestre 2015


El crecimiento de del PIB de Estados Unidos se desaceleró en el primer trimestre del 2015, arrastrado por las caídas en la inversión empresarial y las exportaciones, que se vieron impactadas a su vez por el descenso en los precios del petróleo y la apreciación del dólar.
El PIB, el volumen de todos los bienes y servicios producidos, subió a una tasa anualizada de 0,2% después de avanzar 2,2% en los últimos tres meses del año, informó ayer el Departamento de Comercio. La cifra estuvo lejos además del crecimiento de 1% esperado por los economistas, y se entregó sólo horas antes de que finalizara la reunión de dos días de la Reserva Federal (ver nota relacionada).
"El crecimiento del PIB real se desaceleró en el primer trimestre mientras el dólar se fortaleció frente a otras grandes monedas, las importaciones y exportaciones se retrasaron por la disputa laboral en los puertos de la costa oeste, los precios de la energía cayeron y un clima de invierno severo afectó a buena parte del país", explicó el informe.
Los analistas diferencian entre los factores temporales, como el mal clima, y las señales de largo plazo, como la caída en la inversión y las ventas en el extranjero. "No hay mucho impulso hacia el segundo trimestre", dijo a Bloomberg Michael Feroli, economista jefe para EEUU de JPMorgan Chase. "Esperamos que la economía mejore, pero algunos de los detalles en este informe son de cautela".


Inversión y comercio exterior
El impacto del clima fue evidente en la debilidad del gasto de consumo, que representa dos tercios de la actividad económica del país. Este ítem avanzó 1,9%, su menor expansión en un año, y por debajo del 4,4% de los últimos tres meses de 2014.
La inversión empresarial fija bajó a una tasa anualizada de 2,5%, el peor desempeño desde fines de 2009, tras crecer 4,5% en el trimestre previo.
La inversión en estructuras no residenciales, incluyendo edificios de oficinas y fábricas, cayó 23,1%, su mayor declive en cuatro años. El gasto en pozos y minas bajó 48,7%, la mayor caída desde el segundo trimestre de 2009, cuando la economía estaba aún en recesión.
El déficit comercial aumentó a una tasa anualizada de US$ 522.100 millones, desde US$ 471.400 millones, ya que las exportaciones bajaron y las importaciones subieron. La brecha restó 1,25 punto porcentual del crecimiento. Las exportaciones han caído por cuatro meses consecutivos, a medida que el dólar sube más de 20% desde fines de junio.

Mal presagio
La debilidad de los primeros meses del año hizo que los analistas expresaran dudas sobre la fortaleza de la recuperación. Luego de la divulgación de las cifras, Macroeconomic Advisers bajó su estimación de crecimiento para el segundo trimestre a 2%, desde 2,2%. Su estimación inicial, publicada el 7 de abril, era de 2,8%.
No fueron los únicos. Economistas de Bank of America redujeron su pronóstico de expansión para el trimestre actual a 2,5%, desde 3,5%. JPMorgan Chase lo dejó sin variaciones en 2,5%, porque el viernes ya lo había recortado desde 3%.
El economista jefe para EEUU de Deutche Bank Securities, Joseph LaVorgna, explicó en una nota a clientes que ya que varias encuestas regionales a los gerentes de compra han sido débiles en abril, eso indica que el crecimiento de estos meses será cercano a 2,5%, y no de 4% como habían anticipado.

Fed ve expansión y mercado laboral más débiles
La recuperación de Estados Unidos ha perdido impulso y el ritmo de contrataciones se ha moderado, dijo ayer la Reserva Federal, reconociendo la debilidad que ha llevado a los mercados a postergar sus expectativas de un alza de tasas de interés, descartando junio y apuntando ahora hacia septiembre o incluso diciembre.
"El crecimiento se desaceleró durante los meses de invierno, en parte reflejando factores transitorios", mientras que la expansión en el gasto de los hogares bajó en medio de sólidos incrementos en los ingresos reales, y las exportaciones cayeron, dijo el comité federal de mercado abierto en un comunicado.
"El ritmo de aumento de empleos se moderó", agregó, y la "subutilización de recursos laborales casi no varió".
Las autoridades de la Fed han dicho que esperan elevar las tasas este año por primera vez desde 2006, a medida que la economía se acerca al pleno empleo, y que su decisión se tomará en base a los últimos datos disponibles. En marzo, la presidenta de la Fed, Janet Yellen, no descartó que fuera en junio.
Ahora bien, pese a la desaceleración en el crecimiento en la producción y el empleo, el comité sigue esperando que, "con una política expansiva apropiada, la actividad económica se expanda a un ritmo moderado".
Asimismo, la institución repitió que subirá los tipos cuando vea una mayor mejora en el mercado laboral, y que está "razonablemente confiada" en que la inflación se acerca a su meta de 2%. La decisión de mantener las tasas en un rango de cero a 0,25%, el nivel en el que se encuentran desde diciembre de 2008, fue unánime.
Sin embargo, el crecimiento de sólo 0,2% de la economía en el primer trimestre revelado horas antes de que terminara la reunión de dos días de la Fed, generó dudas sobre cuán rápido podrá cumplir el banco central con sus metas de pleno empleo y precios estables.
Pese a que el impacto de un invierno inusualmente duro se disipará, otros factores, como la caída en el gasto de capital y las exportaciones, podría prolongarse.
"La economía ha cavado un hoyo más profundo y tomará más tiempo para que el crecimiento rebote sobre la tendencia", aseguró a Bloomberg Chris Rupkey, economista financiero jefe de Bank of Tokyo-Mitsubishi.
Un alza de tasas "en la reunión de junio sigue en las cartas, pero ahora es más difícil", acotó.
Incluso antes del informe del PIB, Wall Street ya estaba postergando su apuesta. Un 73% de los analistas que participaron en una encuesta de Bloomberg realizada la semana pasada, prevé que el banco central esperará hasta septiembre. En marzo, la mayoría apostaba por junio o julio.

Comentarios